viernes, 25 de mayo de 2012

El Sacerdocio de Cristo


Los planes de Dios son maravillosos e inescrutables, nos asombra su sabiduría, su poder y su precisión para hacer las cosas.  En el libro de hebreos vemos acerca del sacrificio de Jesús por nosotros, explicado al detalle.
Como recordaran en libro de Génesis se nos habla de un tal Melquisedec (Génesis 14: 17-22), este hombre según la Biblia era Sacerdote y Rey de Salem, Abraham venia de una batalla y le entrego los diezmos a Melquisedec y este lo bendijo.
Algunos se preguntaran, ¿Qué trascendencia tiene esto, que importancia?, avancemos paso a paso y descubrámoslo

Mucho tiempo después de Abraham vendría Moisés y pasaría todo lo que sabemos, una vez en el desierto luego que Dios manda construir el tabernáculo, se dan las especificaciones acerca de los Sacerdotes y los sacrificios y de cómo ellos no podían entrar al Lugar Santísimo sino tan solo una vez al año y también como leemos en el libro de Levítico se nos habla de una serie de sacrificios que se debían de cumplir para que los pecados puedan ser perdonados, pero solo de manera temporal.

Este Sacerdocio era imperfecto pues los pecados solo eran perdonados temporalmente y se tenían que sacrificar animales una y otra vez, además la sangre derramada era de animales y no del Sacerdote, aparte de todo esto solo se podía entrar una sola vez al año al lugar santísimo y todo esto a traves del derramamiento de sangre.
Dios mismo instituyo estos sacrificios para poder grabar en la conciencia  de los hombres la convicción de su propia pecaminosidad y para que sea un cuadro perdurable de lo que habría de venir después… El sacrificio de Cristo.

Ahora bien Dios tiene todo fríamente calculado como diría alguien por allí es por eso que se instituyeron como vimos los sacrificios y el sacerdocio, eran una sombra de algo que habría de venir, si nos ponemos a pensar  en el sacerdocio y Cristo podemos decir que:

Ellos eran de la tribu de Levi, Cristo era de Judá, ellos eran muchos, Jesús era uno, ellos ofrecían sacrificios de animales, El se ofreció a sí mismo, ellos morían, El vive por siempre.
Además Cristo vino al mundo y vivió 33 años entre nosotros, sufrió tentaciones como nosotros pero nunca peco, por ello el sabe por lo que pasamos y nos puede ayudar, intercede por nosotros. 

 15 Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido *tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. 16 Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.
Hebreos 4:15-16

Volviendo al tema de Melquisedec, vemos como dije la sabiduría de Dios, Dios puso a Melquisedec en el tiempo correcto, justo donde debería estar, lo hizo así para que sea una figura del Sacerdocio eterno de Cristo, pues al igual que Melquisedec que no se dice de donde venia y a quien Abraham le ofreció los diezmos, este Melquisedec era en algún sentido más grande que el Sacerdocio Levítico pues Abraham de quien descienden los Sacerdotes le dio el diezmo de todo. (Hebreos 7)

Como  vemos el Sacerdocio de Cristo es más parecido al de Melquisedec, además Cristo como vimos vino a dar su vida por nosotros y derramar su propia sangre una vez y para siempre, cuando Cristo murió el velo del templo se rasgo en dos indicando que gracias a su sacrificio podíamos tener entrada ante el Dios altísimo. Ya no necesitamos más sacrificios, Cristo con su sangre pago el precio y ahora podemos acercarnos a Dios, ¿no te parece maravilloso?

Nos convenía tener un sumo sacerdote así: santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos. 27 A diferencia de los otros sumos sacerdotes, él no tiene que ofrecer sacrificios día tras día, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque él ofreció el sacrificio una sola vez y para siempre cuando se ofreció a sí mismo. 
Hebreos 7:26-27

22 De hecho, la ley exige que casi todo sea purificado con sangre, pues sin derramamiento de sangre no hay perdón. 
Hebreos 9:22

Cristo hizo esto por ti y por mí, lo hizo porque nos amaba, vino al mundo como siervo y siendo puro y sin mancha entre nosotros vivió y luego entrego su vida y murió en la cruz, pero resucito al tercer día, y todo lo hizo por amor.

Por eso, al entrar en el mundo, *Cristo dijo:
        «A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas;
        en su lugar, me preparaste un cuerpo; 
no te agradaron ni holocaustos
        ni sacrificios por el pecado. 
Por eso dije: "Aquí me tienes
        —como el libro dice de mí—.
    He venido, oh Dios, a hacer tu voluntad."
Hebreos 10:5-7
Por último ahora que sabemos lo que Cristo hizo por nosotros y todo lo que sufrió y que aun ahora desde el cielo sigue intercediendo por nosotros, pues no menospreciemos su sacrificio y tratemos de vivir una vida de acuerdo a como El quiere que vivamos, pues Dios no tendrá por inocente a quien tomare en vano el sacrificio de Cristo.

Pero mi justo[g] vivirá por la fe.
    Y si se vuelve atrás,
   no será de mi agrado.»[
h] 
39 Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su *vida.
Hebreos 10:38-39

Nunca olvidemos lo que Cristo hizo por nosotros y vivamos siempre agradecidos por su sacrificio y por su amor hacia nosotros (Filipenses 2:5-11)


jueves, 24 de mayo de 2012

La oración y la Biblia


Mat.7:7,8
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Jn.15:7
Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Mar.11:24
Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
Jn.14:14
Si algo pidiereis en Mi nombre, Yo lo haré.

Jer.29:13
Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Mat.18:19,20
Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la Tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por Mi Padre que está en los Cielos. Porque donde están dos o tres congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos.

1 Jn.3:22
Cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de Él, porque guardamos Sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de Él.

1Tes.5:17
Orad sin cesar.

Heb.4:16
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Isa.65:24
Antes que clamen, responderé Yo; mientras aún hablan, Yo habré oído.

Mat.18:18
De cierto os digo que todo lo que atéis en la Tierra, será atado en el Cielo; y todo lo que desatéis en la Tierra, será desatado en el Cielo.

1Jn.5:14,15
Esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Isa.45:11b
Preguntadme de las cosas por venir; mandadme acerca de Mis hijos, y acerca de la obra de Mis manos.

Sal.66:18,19
 Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado. Mas ciertamente me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica.
Rom.8:26
El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Jer.33:3
Clama a Mí, y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

jueves, 17 de mayo de 2012

LOS VALIENTES DE DAVID


Estaba leyendo el Libro de Cronicas mientras hacia mi devocional y me gusto mucho la historia de los Valientes de David quienes fueron hombres de un valor admirable, esforzados, fieles, fuertes, aguerridos, dispuestos a darlo todo por su Rey.
Me encanta esta historia pues al igual que estos valientes, nosotros como cristianos debemos de ser valientes, esforzarnos y luchar con todas nuestras fuerzas por la causa de nuestro Rey de Reyes y Señor de Señores Jesucristo.
Hoy en día hay muchas cosas que no andan bien con la Iglesia, así que debemos pararnos firmes y luchar por la sana doctrina y denunciar lo que está mal ,aun así esto nos llegue a costar la vida.
Siempre imagino que Dios también tiene sus valientes, lo podemos ver en Hebreos 11 en donde se les llama Héroes de la Fe, ¿te imaginas que tu nombre este allí?, bueno yo creo que si puede ser posible, solo debemos de esforzarnos y ser valientes y no comprometernos con nada mas allá de la fe en Jesús.


(1 CRONICAS 11:10-25)
Éstos son los principales de los valientes que David tuvo, y los que le ayudaron en su reino, con todo Israel, para hacerlo rey, conforme a la palabra de YHVH respecto a Israel. 11 Y éste es el número de los valientes que David tuvo: Jasobeam ben Hacmoni, cabeza de los treinta, el cual blandió su lanza contra trescientos, a los cuales mató de una sola embestida. 12 Tras él estaba Eleazar ben Dodo, ahohíta, el cual era de los tres valientes. 13 Éste estuvo con David en Pasdamim, cuando los filisteos se reunieron allí para la batalla; y había una parcela de tierra llena de cebada, y huyendo el pueblo delante de los filisteos, 14 ellos se pusieron en medio de la parcela y la defendieron, y vencieron a los filisteos, y YHVH los favoreció con una gran victoria. 15 Y tres de los treinta principales bajaron a la peña donde estaba David, a la cueva de Adulam, mientras los filisteos acampaban en el valle de Refaim. 16 David estaba entonces en la fortaleza mientras la guarnición de los filisteos estaba en Bet-léhem. 17 David deseó entonces y dijo: ¡Quién me diera a beber de las aguas del pozo de Bet-léhem, que está a la puerta! 18 Entonces aquellos tres irrumpieron en el campamento de los filisteos, y sacando agua del pozo de Bet-léhem que está junto a la puerta, se la llevaron y la trajeron a David; pero David no la quiso beber, sino que la derramó para YHVH, y dijo: 19 ¡Lejos esté de mí, oh Dios, el hacer esto! ¿Beberé la sangre de estos hombres que con riesgo de sus vidas la han traído? Y no quiso beberla. Esto hicieron aquellos tres valientes. 20 Y Abisai, hermano de Joab, era el principal de los treinta, el cual blandió su lanza contra trescientos y los mató, y tuvo renombre entre los tres. 21 Fue el más ilustre de los treinta, y llegó a ser su jefe, pero no fue incluido entre los tres. 22 Benaía ben Joiada, hijo de un hombre valeroso de múltiples proezas, natural de Cabseel, él venció a los hijos de Ariel de Moab, y en día de nieve, bajó y mató a un león dentro de un foso. 23 También mató a un egipcio, hombre de cinco codos de estatura; y el egipcio traía una lanza como un rodillo de tejedor, pero él bajó con un cayado, y arrebatando la lanza de mano del egipcio, lo mató con su propia lanza. 24 Esto hizo Benaía ben Joiada, y tuvo tanto renombre como los tres valientes. 25 He aquí, fue el más distinguido de los treinta, pero no igualó a los tres primeros; y David lo puso al frente de su guardia personal.

1 CRONICAS 12
Éstos son los que vinieron a David en Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl ben Cis, y eran de los valientes que le ayudaron en la guerra. 2 Estaban armados con arcos, y usaban de ambas manos para tirar piedras con honda y saetas con arco. De los hermanos de Saúl de Benjamín: 3 El principal Ahiezer, después Joás, hijos de Semaa gabaatita; Jeziel y Pelet hijos de Azmavet, Beraca, Jehú anatotita, 4 Ismaías gabaonita, valiente entre los treinta, y más que los treinta; Jeremías, Jahaziel, Johanán, Jozabad gederatita, 5 Eluzai, Jerimot, Bealías, Semarías, Sefatías harufita, 6 Elcana, Isías, hazi, Joezer y Jasobeam, coreítas, 7 y Joela y Zebadías hijos de Jeroham de Gedor. 8 También de los de Gad se pasaron a David, a la fortaleza en el desierto, hombres fuertes y valientes, entrenados para la guerra, diestros con el escudo y la lanza, cuyos rostros eran como rostros de leones, y eran tan ligeros como las gacelas sobre las montañas. 9 Ezer el primero, Obadías el segundo, Eliab el tercero, 10 Mismana el cuarto, Jeremías el quinto, 11 Atai el sexto, Eliel el séptimo, 12 Johanán el octavo, Elzabad el noveno, 13 Jeremías el décimo y Macbanai el undécimo. 14 Éstos fueron capitanes del ejército de los hijos de Gad. El menor tenía cargo de cien hombres, y el mayor de mil. 15 Éstos pasaron el Jordán en el mes primero, cuando se había desbordado por todas sus riberas, e hicieron huir a todos los de los valles, tanto al oriente como al poniente. 16 También algunos de los hijos de Benjamín y de Judá llegaron a David a la fortaleza, 17 y saliendo David a su encuentro, les habló diciendo: Si venís a mí en paz para ayudarme, mi corazón se unirá a vosotros; pero si es para entregarme a mis enemigos, sin haber iniquidad en mis manos, ¡que el Dios de nuestros padres lo vea y os lo demande! 18 Entonces el Espíritu vino sobre Amasai, jefe de los treinta, y dijo: ¡Tuyos somos, oh David, y contigo estamos, hijo de Isaí! ¡Paz, paz a ti, y paz a tus ayudadores, pues también tu Dios te ayuda! Y David los recibió, y los puso entre los capitanes de la tropa. 19 También se pasaron a David algunos de Manasés cuando iba con los filisteos a la batalla contra Saúl (pero David no los ayudó, porque los jefes de los filisteos, habido consejo, lo despidieron, diciendo: ¡Por nuestras cabezas se pasará a su señor Saúl!). 20 Y cuando él iba a Siclag, se pasaron a él de los de Manasés: Adnas, Jozabad, Jediaiel, Micael, Jozabad, Eliú y Ziletai, príncipes de millares de los de Manasés. 21 Éstos ayudaron a David contra la banda de merodeadores, pues todos ellos eran hombres valientes, y fueron capitanes en el ejército. 22 En aquel tiempo venían día tras día a David para ayudarlo, hasta que se formó un gran campamento, como un ejército de Dios. 23 Y éste es el número de los principales que estaban listos para la guerra, que vinieron a David en Hebrón para traspasarle el reino de Saúl conforme al dicho de YHVH: 24 De los hijos de Judá que portaban escudo y lanza: seis mil ochocientos, listos para la guerra. 25 De los hijos de Simeón: siete mil cien hombres, valientes y esforzados para la guerra. 26 De los hijos de Leví: cuatro mil seiscientos, 27 junto con Joiada, príncipe de los del linaje de Aarón, y con él tres mil setecientos; 28 y Sadoc, joven valiente y esforzado, con veintidós de los principales de la casa de su padre. 29 De los hijos de Benjamín, parientes de Saúl: tres mil, porque hasta entonces muchos de ellos se mantenían fieles a la casa de Saúl. 30 De los hijos de Efraín: veinte mil ochocientos, muy valientes, varones ilustres en las casas de sus padres. 31 De la media tribu de Manasés: dieciocho mil, los cuales fueron tomados por lista para venir a poner a David por rey. 32 De los hijos de Isacar: doscientos principales, duchos en discernir los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos. 33 De Zabulón: cincuenta mil, que salían a campaña prontos para la batalla con toda clase de armas de guerra, dispuestos a pelear sin doblez de corazón. 34 De Neftalí: mil capitanes, y con ellos treinta y siete mil con escudo y lanza. 35 De los de Dan, dispuestos a pelear: veintiocho mil seiscientos. 36 De Aser, dispuestos para la guerra y preparados para pelear: cuarenta mil. 37 Y del otro lado del Jordán, de los rubenitas y gaditas y de la media tribu de Manasés: ciento veinte mil con toda clase de armas de guerra. 38 Todos estos hombres de guerra, listos para la batalla, vinieron con corazón sincero a Hebrón, para hacer que David reinara sobre todo Israel; también todos los demás de Israel eran de un mismo parecer para hacer reinar a David. 39 Y estuvieron allí con David tres días, comiendo y bebiendo, porque sus hermanos habían hecho provisión para ellos. 40 También los que les eran vecinos, hasta Isacar y Zabulón y Neftalí, trajeron víveres en asnos, camellos, mulos y bueyes: grandes cantidades de tortas de harina, tortas de higos, racimos de uvas pasas, vino y aceite, y bueyes y ovejas en abundancia, porque había alegría en Israel.

Cortitos


  • ·         Ana fue una mujer ejemplar (1 Samuel 1)
  • ·         La Oración de una Madre puede mucho
  • ·         Debemos de ganar nuestras batallas de rodillas
  • ·         Dios habla a quienes le buscan en oración.
  • ·         porque tuvimos mucho gozo y consolación en tu amor, pues por medio de ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos. (Filemón 7)